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Ciberseguridad

Si una empresa no cuida tus datos, ¿con quién te quejas?

El INAI desapareció, pero la protección de datos personales no. Ahora es la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno quien vigila que las empresas cumplan, y tus derechos para reclamar siguen intactos.

2026-07-24 · 4 min lectura · J. Silva

Si una empresa no cuida tus datos, ¿con quién te quejas?

En la entrega anterior hablamos de lo que ocurre con tu INE, tu CURP o tu número de teléfono cuando termina un trámite. Vimos que las empresas no pueden conservar esa información sin límites y que tienen obligaciones claras sobre su uso y resguardo.

La pregunta que sigue es casi automática: si una empresa no cumple, ¿a quién le reclamas?

Durante muchos años la respuesta era sencilla: al INAI. Era la institución encargada de proteger los datos personales y garantizar el acceso a la información pública. Sin embargo, ese nombre ya no forma parte del gobierno mexicano. Eso ha hecho pensar que también desapareció la protección de tus datos.

No es así.

Hay tres ideas que vale la pena tener presentes.

La primera es que sigue existiendo una autoridad encargada de vigilar el tratamiento de los datos personales en poder de empresas y particulares. Cambió la institución responsable, pero la función continúa.

La segunda es que cualquier persona puede acudir a esa autoridad cuando considere que una empresa hizo un uso indebido de su información. No se trata únicamente de inspecciones o auditorías. También existe un mecanismo para presentar inconformidades y solicitar la intervención de la autoridad.

La tercera es que tus derechos no cambiaron. Las empresas siguen obligadas a explicar para qué solicitan tus datos, a protegerlos y a utilizarlos únicamente para los fines autorizados. Tú conservas el derecho de conocer qué información tienen sobre ti, solicitar correcciones, pedir su eliminación cuando corresponda u oponerte a ciertos tratamientos.

Lo que sí cambió fue la institución encargada de hacer cumplir esas reglas.

Tras la reforma constitucional de 2024 y los cambios legales de 2025, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) dejó de existir como organismo constitucional autónomo. En materia de protección de datos personales en posesión de particulares, sus funciones fueron asumidas por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno. Los procedimientos que ya estaban en curso continuaron bajo la nueva autoridad.

En otras palabras, cambió la ventanilla, no los derechos.

Aquí aparece un problema poco visible. De poco sirve que exista una autoridad si esa autoridad es un secreto para quien debería usarla. Es una situación parecida a la de Profeco: existe, pero pocas veces se recurre a ella cuando un proveedor incumple.

Con la protección de datos personales sucede algo similar. Existe la idea de que, una vez entregada una copia de la identificación o firmado un formato, ya no queda ningún control sobre esa información. En realidad, la ley reconoce derechos y existe una autoridad para hacerlos valer.

La oficina cambió de nombre. Tu derecho a reclamar sigue siendo el mismo.

No necesitas memorizar el nombre de la dependencia ni conocer cada paso del procedimiento. Basta con saber que, si una empresa hace un uso indebido de tus datos personales, existe una autoridad ante la cual puedes acudir.

Queda, sin embargo, una pregunta importante.

Si la ley obliga a las empresas a explicar cómo utilizarán tu información, ¿por qué esas reglas casi nunca se conocen antes de firmar?

La respuesta suele estar en un documento que se firma sin leer: el aviso de privacidad.

De él hablaremos en la siguiente entrega.