Un servicio de la nube puede terminar actuando con más permisos de los que su usuario real tiene
La señal
Una categoría de fallas de diseño conocida como “confused deputy” (un servicio que actúa en nombre de otro sin verificar si de verdad tiene permiso para hacerlo) persiste tanto en Google Cloud como en Microsoft Azure. Permite que un atacante consiga que un servicio automatizado de la nube ejecute acciones con permisos administrativos, sin que el usuario que activó ese servicio los tuviera de forma directa.
El supuesto que se rompe
La suposición de que la infraestructura de un proveedor de nube grande y establecido garantiza, por sí sola, que cada servicio respeta exactamente los límites de permisos que la organización configuró. La confianza en el proveedor no sustituye la necesidad de revisar cómo interactúan entre sí los servicios que se activan dentro de esa nube.
Qué observar
Qué automatizaciones, integraciones o servicios propios de la organización operan dentro de su entorno de nube, y si alguno de ellos podría estar heredando permisos administrativos sin que nadie se los haya otorgado de forma explícita. La pregunta no es si el proveedor es confiable, sino si la propia configuración interna confía en algo que no debería.