El modelo de darle a cada persona 'control' sobre sus datos pierde fuerza frente a la propuesta de hacer responsables a las empresas que los usan
La señal
El especialista en privacidad Daniel Solove argumenta, en un artículo publicado en el Wall Street Journal, que el modelo de darle a cada persona el “control” sobre sus propios datos ya no es una forma efectiva de protegerlos en la era de la inteligencia artificial.
El supuesto que se rompe
El supuesto detrás de las leyes de privacidad actuales es que basta con darle a la persona la opción de aceptar o rechazar cómo se usan sus datos. Solove propone abandonar ese modelo y exigir en su lugar responsabilidad directa a las empresas: límites a qué información pueden recolectar, obligación legal de actuar en beneficio del usuario, y consecuencias cuando un sistema automatizado causa un daño. Es la misma lógica que ya se aplica a la industria de alimentos y medicamentos, donde no se le pide al consumidor que entienda la composición química de un producto para estar protegido.
Qué observar
Si las próximas leyes de privacidad e inteligencia artificial, tanto en México como en otros países, empiezan a exigir responsabilidad corporativa directa en lugar de solo pedir el consentimiento del usuario, y si los términos de servicio y avisos de privacidad de la organización dependen únicamente de ese consentimiento para cumplir con sus obligaciones legales.