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SecurityWeek Seguridad

El riesgo tecnológico empieza a medirse en dinero, no en escalas técnicas

Una vulnerabilidad con la misma calificación técnica puede significar cosas muy distintas según qué sistema afecte. Las organizaciones empiezan a dejar atrás las escalas técnicas aisladas y a conectar cada riesgo con su consecuencia real: pérdida financiera, retraso operativo o exposición regulatoria. La pregunta para la dirección ya no es qué tan alta es la calificación técnica. Es cuánto cuesta si ese riesgo se materializa.
6 de julio de 2026

La señal

Las organizaciones empiezan a dejar atrás las evaluaciones de riesgo con escalas técnicas aisladas y a conectar cada vulnerabilidad directamente con su consecuencia de negocio: pérdida financiera, retraso operativo o exposición regulatoria.

El supuesto que se rompe

Se asumía que una calificación técnica de severidad, una vulnerabilidad “crítica” o con puntaje alto, era suficiente para que la dirección de una empresa entendiera qué tan grave era el riesgo. La misma calificación puede ser irrelevante en un sistema y catastrófica en otro, dependiendo de qué proceso de negocio depende de él.

Qué observar

Si los reportes de riesgo que recibe la dirección conectan cada hallazgo técnico con una cifra o una consecuencia de negocio concreta, o si se quedan en una escala que solo el equipo técnico entiende.

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